
Su empresa compra una impresora. Los primeros meses todo va bien. Luego el tóner se acaba en el peor momento, nadie sabe exactamente qué modelo de cartucho corresponde, el que consiguen no es el original y la impresora empieza a fallar. Aparece un técnico tres días después, cobra la visita, arregla algo, y dos semanas más tarde el mismo problema vuelve. Mientras tanto, su equipo sigue imprimiendo en la impresora del escritorio de alguien más, o manda los documentos a una papelería cercana.
Ese ciclo tiene un costo. Y ese costo rara vez aparece en la factura de compra.
Lo que realmente cuesta tener una impresora propia
El precio del equipo es solo el primer desembolso. Lo que viene después es lo que la mayoría de las empresas no calcula antes de comprar.
Un equipo de impresión láser para uso empresarial puede costar entre 1,5 y 4 millones de pesos según el volumen y las funciones que requiera. Hasta ahí la inversión es visible. El problema está en lo que sigue.
Los cartuchos o tóneres originales representan un gasto mensual variable que depende del volumen de impresión, y ese volumen pocas empresas lo tienen medido con precisión. Cuando se termina en un momento crítico, la solución de emergencia suele ser más cara que la planificada.
El mantenimiento preventivo, si se contrata, tiene un costo. Si no se contrata, el correctivo lo supera con creces. Una revisión técnica no planeada en Neiva puede costar entre 80.000 y 200.000 pesos dependiendo del problema, sin contar los repuestos.
Y está el tiempo. Alguien en su empresa gestiona ese equipo: llama al técnico, consigue el insumo, coordina la visita, hace seguimiento. Ese tiempo tiene un valor que no aparece en ninguna factura pero sí en la productividad del equipo.
Cómo funciona el alquiler de impresoras para empresas
El modelo de alquiler opera de forma parecida al plan de datos de un celular: usted paga una cuota mensual fija que incluye el equipo y un número determinado de páginas. Cada página adicional tiene un costo por unidad. El equipo, los consumibles y el soporte técnico están incluidos. El papel no.
Con ese modelo, el costo de impresión deja de ser una variable impredecible y se convierte en un gasto fijo que puede presupuestarse. Si el mes fue de bajo consumo, paga la cuota base. Si hubo un pico de impresión, paga el excedente por página a una tarifa acordada.
Lo que cubre el contrato de arrendamiento de Toner Depot:
- El equipo instalado y configurado en su sede
- Todos los consumibles: tóner, drum, piezas de desgaste
- Mantenimiento preventivo mensual en campo
- Soporte técnico con respuesta en menos de cuatro horas
- Cambio de equipo si la misma falla persiste tres veces por uno de iguales o mejores características
Lo que no cubre: el papel.
Qué pasa cuando la impresora falla
Aquí está la diferencia más concreta entre los dos modelos.
Con equipo propio, una falla es su problema. Usted llama a un técnico, espera disponibilidad, paga la visita, paga el repuesto, y reza para que no vuelva a pasar. Si el equipo ya tiene tres años, el técnico puede sugerirle que lo cambie. Eso significa otra inversión.
Con equipo arrendado, la falla la resuelve quien le arrienda el equipo. Toner Depot responde en menos de cuatro horas. Si el mismo problema ocurre tres veces en el mismo equipo, ese equipo se reemplaza por uno de iguales o mejores características. Así está en el contrato.
Cuándo conviene comprar y cuándo conviene arrendar
No hay una respuesta que sirva para todas las empresas. Los criterios a continuación ayudan a decidir.
El arrendamiento tiene más sentido cuando:
- Su empresa imprime más de 500 páginas al mes de forma regular.
- No tiene personal técnico interno que entienda de impresoras. Los ingenieros de sistemas dominan redes y computadores, pero los equipos de impresión tienen una mecánica distinta que la mayoría prefiere no gestionar.
- Prefiere que el costo de impresión sea predecible y esté en una sola factura.
- Su empresa está en crecimiento o en una etapa donde no quiere inmovilizar capital en activos.
- Le interesa que si la tecnología mejora, su equipo mejore con ella sin que eso le cueste una nueva compra.
La compra tiene más sentido cuando:
- El volumen de impresión es bajo y esporádico (menos de 200 páginas al mes).
- Tiene personal técnico interno con experiencia en equipos de impresión.
- Prefiere tener el activo a nombre de la empresa para fines contables específicos.
Si usted lee la primera lista y reconoce su empresa ahí, el arrendamiento probablemente sea la opción más práctica.
Qué revisar antes de firmar un contrato de alquiler
No todos los contratos de alquiler de impresoras son iguales. Antes de firmar, verifique estos puntos:
Cláusula de salida. ¿Cuánto tiempo de anticipación necesita para terminar el contrato? Algunos proveedores exigen seis meses o más. En Toner Depot, el preaviso es de un mes.
Tiempo de respuesta técnica. ¿Está escrito en el contrato o es solo una promesa verbal? Pida que quede como compromiso contractual. El de Toner Depot es menos de cuatro horas.
Política de reemplazo de equipos. Si el equipo falla repetidamente, ¿qué pasa? Pida claridad sobre cuántas fallas activan el cambio y en qué condiciones.
Qué está incluido en los consumibles. Verifique que el contrato especifique tóner, drum y piezas de desgaste. Lo que no esté escrito, probablemente no esté incluido.
Costos por excedente. Entienda bien el costo por página adicional antes de firmar. Es el número que más varía entre proveedores.
Lo que más preguntan antes de decidir
Depende de cuánto imprime y de si tiene quién gestione el equipo internamente. Para empresas con volumen regular de impresión y sin personal técnico especializado en equipos, el arrendamiento suele ser más práctico y predecible. Para volúmenes bajos o esporádicos, la compra puede tener más sentido.
No hay un precio fijo: el valor depende del tipo de equipo, el volumen de páginas incluidas en el plan y si la impresión es en blanco y negro o a color. La estructura es siempre la misma: cuota mensual fija más un costo por página adicional cuando se supera el volumen pactado. Cada contrato se cotiza según las necesidades reales de la empresa.
Depende del proveedor y de lo que diga el contrato. En Toner Depot incluye el equipo instalado, todos los consumibles (tóner, drum, piezas de desgaste), mantenimiento preventivo mensual, soporte técnico con respuesta en menos de cuatro horas y cambio de equipo si la misma falla persiste tres veces. El papel no está incluido.
Renting es otro nombre para el mismo modelo: arrendar el equipo en lugar de comprarlo, pagando una cuota periódica que incluye el uso, el mantenimiento y los consumibles. En Colombia se usan indistintamente «renting», «arrendamiento» y «alquiler» para referirse a este esquema. La diferencia entre proveedores no está en el nombre, sino en qué cubre cada contrato y cómo responden ante una falla.
Si quiere revisar cómo funcionaría este modelo para la operación de impresión de su empresa, puede escribirnos por WhatsApp al +57 316 4986217 o al +57 321 9178112. Le damos una propuesta con las condiciones claras, sin compromiso.
Toner Depot lleva 14 años gestionando sistemas de impresión para empresas en Neiva, el Huila y a nivel nacional. Hoy tiene más de 400 soluciones de alquiler de impresoras para empresas activas en todo el país.
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